Una organización vecinal, que agrupa a 38 presidentes y representantes de comunidades de vecinos de la zona de la calle Emili Grahit de Girona, ha formalizado su oposición al proyecto de una nueva sala de conciertos. La reunión de coordinación se llevó a cabo en el Colegio de Veterinarios de Girona, uno de los inmuebles cercanos al local objeto de la polémica.
Los vecinos han acordado iniciar una recogida de firmas y facilitar un modelo de alegaciones para que las comunidades puedan registrarlas formalmente ante el Ayuntamiento de Girona. En un comunicado conjunto, subrayan que el debate no debe circunscribirse únicamente a las condiciones técnicas internas del local, sino que debe abordarse el impacto externo en el descanso y la convivencia vecinal.
El proyecto se encontraba temporalmente detenido después de que el consistorio gerundense suspendiera el trámite administrativo por deficiencias técnicas. Sin embargo, el Ayuntamiento abrió la puerta a la presentación de nueva documentación por parte de los impulsores. Ante esta posibilidad, los representantes vecinales consideran crucial actuar de forma preventiva y coordinada.
Las alegaciones plantearán cuestiones urbanísticas, de viabilidad del proyecto de actividades y de compatibilidad con el entorno residencial predominante. Se pondrá énfasis en la necesidad de valorar rigurosamente las exigencias de aparcamiento, movilidad y convivencia asociadas a una actividad recreativa de estas características en una zona principalmente habitacional.




