La interrupción del servicio ferroviario afecta a las líneas R11 y RG1, que permanecen cortadas entre Caldes de Malavella y Portbou a causa de un deslizamiento de tierra. Renfe implementó rutas de autocar para cubrir el trayecto, pero los pasajeros han expresado una fuerte frustración por la desorganización.
Una de las afectadas, Glòria Ferrer, explicó a la ACN su experiencia, indicando que tenía que viajar a Figueres. Inicialmente, le indicaron un autocar, pero posteriormente la hicieron bajar porque la ruta había sido modificada sin previo aviso.
“"Pero luego me han hecho bajar porque habían cambiado la ruta e iba a Caldes."
Otra pasajera, Ainoa Roque, denunció la incertidumbre en los horarios de vuelta. A pesar de haber podido viajar de Caldes a Girona en autocar, desconocía la hora de salida del bus de regreso, lo que le generaba una gran angustia personal.
“"Tengo una niña y no sé si podré ir a buscarla. Es angustiante."




