La jornada de despedidas estuvo marcada por el recuerdo a Josep Caixàs, quien ejerció como alcalde de Lladó durante 24 años. La ceremonia se llevó a cabo en la sala de Sant Joan, restaurada por él mismo, y posteriormente en la iglesia de Santa Maria, donde el párroco destacó su personalidad y el legado de mejoras, como la instalación de agua potable en el municipio.
“"Su hijo Joan Maria describió de manera admirable y poética, todo su gran legado familiar y como alcalde."
Uno de los momentos más emotivos fue cuando los cuatro alcaldes que sucedieron a Caixàs —Joan Fàbregas, Joaquim Tramoleda, Carles Ramonet y el actual, Jordi Puig— subieron juntos al pie del altar para rendirle un homenaje de agradecimiento por su “profunda huella” en el pueblo.
Además de la despedida en Lladó (Alt Empordà), las necrológicas del día incluyeron a varios residentes de la comarca del Gironès, como Jordi Masaller Campolier (91 años), Marta Ventolà Oriol (91 años) y Carmen Freixas Marco (84 años) de Girona, así como Antonio Fargnoli Fabre de Bescanó y Juan Montoro Martínez de Salt.




