Esta significativa reducción se debe principalmente a la disminución de los ingresos por derechos de televisión, ya que el club dejará de percibir unos 30 millones de euros derivados de la participación en la máxima competición europea, la Champions League. A pesar del recorte, el club rojiblanco prevé un resultado negativo cercano al millón de euros para el ejercicio actual.
La ausencia de la Champions League implica una reducción de 30 millones de euros en los ingresos por derechos de televisión para el club.
El Girona ha destacado que, a pesar de la caída presupuestaria, ha alcanzado "cifras récord" en otras áreas. Se han superado los 9.800 abonados de temporada y se han vendido todas las localidades VIP de hospitalidad. Además, se espera un crecimiento del 8% en ingresos por patrocinios, impulsado por el acuerdo con el Grup Autopodium.
Los ingresos también se han complementado con la venta de jugadores clave, como el traspaso del central checo Ladislav Krejci al Wolverhampton por 30 millones de euros, junto con las ventas de Yangel Herrera y Miguel Gutiérrez. Estas operaciones han permitido fijar el límite salarial del próximo mercado de invierno en 75 millones.
En cuanto al ejercicio anterior, la temporada 2024-25 (la de la Champions), la junta aprobó unas cuentas que cerraron con un beneficio neto histórico de 16,5 millones de euros. Este beneficio fue 3,1 millones inferior al previsto inicialmente, debido al rendimiento deportivo del equipo de Míchel, que fue eliminado en la fase de liga de la Liga de Campeones y se salvó en La Liga con solo un punto de margen.




