Cataluña ganó 111.895 habitantes en 2024, aunque este aumento se debe casi exclusivamente a la inmigración. Por séptimo año consecutivo, el saldo natural del país fue negativo, con 13.722 personas menos, resultado de 53.802 nacimientos frente a 67.524 defunciones.
El Gironès se consolidó como la excepción, registrando un saldo positivo de 330 personas. Este dato contrasta fuertemente con las comarcas con el balance más negativo, como el Barcelonès (-4.130), el Baix Llobregat (-1.370) y el Maresme (-1.253).
La población de Cataluña alcanzó los 8,12 millones de habitantes a 1 de enero de 2025, impulsada por un saldo migratorio con el extranjero de 129.030 personas.
Esta dinámica demográfica en el Gironès se explica por su estructura de edades. Es la comarca con el porcentaje más alto de población joven (0-15 años) de Cataluña, con un 16,9%, muy por encima de la media catalana (14,4%). Además, tiene un peso menor de población de 65 años o más (16,4%).
Dentro de la comarca, los municipios de Girona y Salt destacaron entre las ciudades de más de 10.000 habitantes con un crecimiento natural más alto, con 198 y 169 personas respectivamente, reforzando la tendencia positiva del territorio.




