La comparación de los datos recogidos por la Generalitat entre 2003 y 2023 revela que en el Alt Pirineu i Aran, el uso habitual del catalán ha pasado del 71,7% a solo el 51,1%, una pérdida de 20,6 puntos. Este retroceso se ha producido de forma marcada en toda Catalunya, afectando especialmente a los ámbitos sociales como las conversaciones entre amistades, vecinos o compañeros de trabajo.
En el conjunto de Cataluña, la media de uso habitual del catalán se ha desplomado del 46% de 2003 al actual 32,6%, una pérdida de cerca de un tercio.
Las regiones con los retrocesos más graves son la de Ponent (Plana de Lleida), que ha perdido un 25,4% (pasando del 76,5% al 51,1%), y las comarcas de Girona, que han sufrido una caída casi idéntica del 25,3%, situándose en un 45%. Esto hace que Girona se sitúe ahora por debajo de la mitad de catalanoparlantes habituales, en niveles similares a los del Camp de Tarragona (37,9%).
La situación más crítica se registra en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), donde el uso habitual del catalán ha caído del 41,5% al 24,7% (-16,8 puntos), siendo ahora la región con el porcentaje más bajo. En el ámbito social, el uso entre amistades ha caído 15 puntos (del 61% al 46%) y el uso exclusivo en conversaciones con amigos es ahora solo del 15%.




