Hans Geilinger relata en Girona su vuelta al mundo de 12 años en velero

El arquitecto y urbanista suizo, residente en Barcelona, recorrió 50.000 millas náuticas junto a su esposa Imma, una aventura plasmada en el libro Tuvalu.

Imatge genèrica d'un veler navegant en aigües blaves amb l'horitzó clar i sense figures humanes recognoscibles.

Imatge genèrica d'un veler navegant en aigües blaves amb l'horitzó clar i sense figures humanes recognoscibles.

El arquitecto y urbanista suizo Hans Geilinger ofreció una conferencia en la Casa de Cultura de Girona el miércoles 14 de enero, organizada por la AGAM, detallando su travesía de doce años navegando alrededor del mundo.

El arquitecto y urbanista suizo Hans Geilinger, afincado en Barcelona, completó una travesía de doce años alrededor del mundo junto a su esposa Imma en un velero de doce metros. Iniciaron el viaje en 2011, cubriendo 50.000 millas náuticas y enfrentándose a situaciones de grave peligro. Esta experiencia dio origen al libro Tuvalu (Elba), que fue el eje central de la conferencia impartida el miércoles 14 de enero en la Casa de Cultura de Girona, dentro del ciclo de actividades de la Associació Gironina d'Amics del Mar (AGAM).

"Yo tenía una vida cómoda y ordenada: tenía a mi mujer, a mi hija, era profesor de Arquitectura, tenía un estudio, la ciudad de Barcelona me gustaba, me sentía en casa. No me fui porque me pareciera un desastre todo eso, sino porque quería experimentar algo nuevo, sensaciones que yo tenía la intuición de que quizás en la vida terrestre no existen. Dejar la zona de confort significa meterse en algo completamente desconocido."

Hans Geilinger · Arquitecto y Urbanista
En una entrevista previa, Geilinger compartió sus reflexiones sobre el viaje. Aunque esperaba encontrar respuestas a preguntas vitales, admitió que doce años después regresó con más preguntas que nunca, comprendiendo que el propósito de la experiencia es precisamente abrir la mente y cuestionarse muchas cosas, especialmente tras presenciar la pobreza en lugares como Sudán o Haití.

"Hay que llevarse bien con el mar. Si lo respetas -con sus vientos, corrientes, arrecifes, tiburones, cocodrilos- te devuelve mucho. Si está mal, puedes sufrir mucho. Se trata de tener la confianza de que algún día vuelve a salir el sol y todo ha pasado."

Hans Geilinger · Autor de Tuvalu
El arquitecto destacó que estas vivencias extremas refuerzan la confianza personal. También enfatizó la importancia de la calma interior que proporciona la observación del mar, describiéndola como una forma de meditación. Finalmente, contrastó la vida occidental con la felicidad hallada en comunidades como Fulaga, un islote de Fiji, donde el verdadero lujo es el tiempo, no los bienes materiales.
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