A lo largo de sus 20 años de trayectoria, Massaneda ha logrado que la Quina de Bescanó sea considerada la "más grande y divertida de Cataluña", incorporando elementos de espectáculo, música e improvisación, como peticiones de matrimonio en el escenario.
“"Tiene narices ser speaker de una quina y que no te guste jugar."
Massaneda confesó que, al principio, advirtió a la organización que era necesario añadir "música y show" para evitar que fuera una quina aburrida. Su trabajo, que se basa en su talento para la improvisación, consiste en orquestar el espectáculo junto a su co-speaker Josep Luque.
El magnetismo del evento es tal que la Gran Quina de Bescanó ha llegado a cerrar puertas con 500 personas fuera, atrayendo público de toda España, desde Barcelona hasta turistas que pasan las vacaciones de Navidad en la zona. Los premios son muy voluminosos, incluyendo hasta 10 jamones y 50 botellas de cava por quina.




