El cierre se produjo a raíz de las intensas lluvias y la llevantada, que dejaron el suelo saturado de humedad, aumentando el peligro de caída de pinos, especialmente en la zona boscosa cercana a la calle Barcelona. La medida fue preventiva, ya que no se registró ninguna caída de árboles durante el periodo de clausura parcial.
“"se ha asegurado que no haya peligro de caída de arbolado"
A pesar de la reapertura del Parc del Migdia, otros espacios verdes clave siguen afectados. Los Jardins de la Devesa continúan clausurados por la misma razón. En esta área, ubicada detrás del edificio de la Rosaleda, aún está pendiente la tala de tres plátanos adicionales considerados de riesgo, sin una fecha prevista.
Esta situación genera incertidumbre sobre la celebración de eventos como el Festival Ludivers, programado entre el 22 y 24 de mayo, cuya ubicación podría tener que ser reubicada. El concejal de Acción Climática, Sergi Cot, ya mencionó en el pleno de diciembre que se estudiaba recolocar actividades para evitar la compactación del suelo en la Devesa.
Los Jardins de les Pedreres también sufrieron daños, con la caída de cinco árboles. La semana pasada finalizaron las tareas de tala de los ejemplares que presentaban riesgo, muy inclinados y con poca raíz, lo que ha permitido la reapertura de dicho parque.




