Aunque la afluencia de pasajeros en la estación de Girona fue baja a primera hora de la mañana, aumentó progresivamente a lo largo del viernes con la vuelta a la normalidad del servicio de Rodalies en las comarcas gerundenses.
“"Hoy va tarde, pero al menos vamos."
La reanudación, sin embargo, no estuvo exenta de críticas. Los usuarios se sintieron “víctimas” de la situación, especialmente debido a la persistente falta de información sobre los horarios y las incidencias.
Esta desconfianza se vio agravada por la cancelación del primer tren programado para las 6:14h, un hecho que puso en duda la fiabilidad inmediata del servicio a pesar de la normalización general.




