Esta iniciativa es posible gracias a la cesión temporal de un radar por parte del Servei Català de Trànsit. La Policía Local podrá hacer uso de este aparato hasta cuatro veces al año.
El objetivo principal del radar es realizar estadísticas sobre el volumen de tráfico y estudiar la circulación de vehículos por las calles de la localidad, con la finalidad de mejorar la movilidad general. Además, se utiliza para sancionar a aquellos conductores que excedan claramente los límites de velocidad establecidos.




