El temporal de lluvias que afectó el litoral catalán a principios de octubre causó desperfectos significativos en Cabrils. Uno de los incidentes más graves fue la caída de un muro que separaba dos viviendas en la calle Mare de Déu del Pilar. El suceso afectó a dos vehículos aparcados, una tercera propiedad y provocó el corte de la calle. Debido al corte, 12 viviendas quedaron sin acceso rodado, teniendo sus residentes que recurrir a un camino peatonal con cerca de 150 escalones.
El Ayuntamiento asumió las tareas de limpieza y apertura de la calle en situación de emergencia. Tras consultar a diversas empresas, se contrató una que disponía de la maquinaria y el personal necesarios. Paralelamente, se contactó con una empresa de ingeniería especializada para garantizar la seguridad estructural de las viviendas afectadas y supervisar las obras. Estas tareas incluyeron la retirada de escombros, de los vehículos afectados y de chatarra caída de una de las viviendas para asegurar el paso.
Durante las obras de desescombro, el jueves, se detectó un fuerte olor a gas. La compañía suministradora cortó el servicio en la zona por precaución. Ante esta situación, el Ayuntamiento ofreció alternativas habitacionales a los vecinos afectados, de las cuales solo una familia hizo uso.
Tanto la empresa contratada como el personal municipal trabajaron intensamente durante el fin de semana. Finalmente, ayer lunes se logró restablecer el paso de vehículos y personas en la calle y se volvió a suministrar gas a la zona. A partir de ahora, los propietarios del muro caído serán los responsables de su reconstrucción.




