Esta tarde, a las ocho, la plaza de la Iglesia de Calella será el escenario de la última sesión de baile de swing del verano. La iniciativa, que este año celebra su décimo aniversario, ha transformado durante los jueves de agosto este espacio público en una pista de baile al aire libre, ofreciendo música swing y lindy hop.
La propuesta está abierta tanto a bailarines experimentados como a aquellos que se inician en este estilo. Las sesiones han contado con la participación de The Hot Swing Machine. Cabe destacar que dos de los encuentros previstos este verano tuvieron que ser suspendidos debido a las condiciones meteorológicas adversas.
Esta actividad es una colaboración entre el Ayuntamiento de Calella y Swing Maresme, con el objetivo de acercar la música y el baile a la calle.




