El evento, que tendrá lugar en una finca privada vinculada a un grupo de moteros, ha provocado rechazo en la comarca del Maresme. La Plataforma Antifeixista de l'Alt Maresme ha anunciado una movilización para el próximo 15 de mayo para expresar su oposición a la celebración, que asocian con la extrema derecha internacional.
Desde el Ayuntamiento de Santa Susanna, se han desmarcado de la organización del festival, asegurando que no tienen ninguna relación con este. El consistorio ha manifestado que no dispone de las herramientas legales necesarias para impedir su realización, ya que se trata de una actividad que se desarrolla en una propiedad privada.
“"En ediciones anteriores no se han producido alteraciones destacables en el municipio."
Según fuentes municipales, una parte considerable de los asistentes se alojan en hoteles de Calella y utilizan autocares para desplazarse hasta el recinto del festival. Esta dinámica, según el ayuntamiento, contribuye a minimizar el impacto directo del evento en Santa Susanna. No obstante, durante la edición de 2024, se registraron algunos incidentes violentos en el centro de Calella.




