La interrupción del tráfico se produjo en el vecindario de Sant Pere, justo antes de la rotonda de Can Bartolí, viniendo desde Fogars. Esta es la principal afectación viaria registrada en la zona debido al episodio de lluvias.
Aunque el arroyo fue la causa directa del corte, el río Tordera mantiene un volumen de agua extremadamente alto. A la altura de Fogars de la Selva, el caudal alcanzó los 328 m3/s.
El principal riesgo monitoreado por los cuerpos de emergencia es el posible desbordamiento del Tordera, aunque no se ha detectado que el agua haya salido del cauce en ningún punto que afecte directamente a la carretera.
Paralelamente, en la localidad vecina de Hostalric, los cuerpos de emergencia también han tenido que cortar preventivamente varios caminos y pasos inferiores por riesgo de inundación.




