La salida de Solà, militante desde 2005, se produce en un contexto de división interna. La exdirigente critica que el partido ha dejado de ser una herramienta útil y asume que los republicanos apoyarán las cuentas de Salvador Illa. Ante estas afirmaciones, el presidente de la sección local de Arenys de Mar ha manifestado que la decisión final aún no se ha tomado.
El Govern catalán sigue adelante con la aprobación de las cuentas en el Consell Executiu para presionar al Parlament. Por su parte, ERC condiciona su apoyo a un compromiso de Pedro Sánchez sobre la gestión del IRPF, una cuestión que parece bloqueada por el calendario electoral en Andalucía y la posición de la ministra María Jesús Montero.
“"Todavía no hay nada decidido sobre el voto a los presupuestos."
Mientras tanto, los datos del déficit fiscal de Cataluña revelan una cifra de 21.092 millones de euros en 2022, un dato que ha pasado a segundo plano frente a la urgencia de la negociación presupuestaria.




