El espíritu de las Jornadas de la Mujer de 1976 perdura en Mataró

La conmemoración del medio siglo de aquel hito histórico reivindica el papel de las entidades vecinales en la conquista de derechos.

Imagen genérica de una concentración de mujeres en un espacio público con estética de los años setenta.
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Imagen genérica de una concentración de mujeres en un espacio público con estética de los años setenta.

Más de cuatro mil mujeres se reunieron en Barcelona en mayo de 1976 para debatir sobre su autonomía, un evento que marcó el inicio del feminismo contemporáneo en Cataluña y tuvo eco en Mataró.

Aquel encuentro supuso una ruptura con el modelo impuesto por la dictadura de Francisco Franco, que relegaba a las mujeres a roles domésticos. Por primera vez, se trataron abiertamente temas como el divorcio, los anticonceptivos y la discriminación laboral.
En Mataró, la influencia de este movimiento se canalizó a través de las asociaciones de barrio y el tejido obrero. Muchas vecinas impulsaron la democracia local reclamando servicios básicos y escuelas, una tarea discreta pero fundamental para la igualdad.

La igualdad no es un regalo de las instituciones, sino una conquista social.

Actualmente, entidades como Teixit de Dones mantienen vivo este legado en la capital del Maresme. El colectivo se concentra cada día 25 para denunciar la violencia machista y trabaja para visibilizar las desigualdades persistentes.