Entrar en un restaurante con perro ya no es una rareza en el Maresme. La comarca, con una densidad de mascotas superior a la media, ha visto cómo el sector gastronómico se adaptaba a las familias que integran a sus animales en el ocio diario.
Municipios como Mataró lideran las estadísticas de perros por habitante, impulsando la creación de guías especializadas por parte del Consorcio de Turismo del Maresme para identificar locales con protocolos de higiene adecuados.
Esta evolución alcanza incluso a la alta cocina, donde establecimientos con estrella Michelin han normalizado la presencia de animales, respondiendo a una realidad social donde el concepto pet friendly es ya un estándar de servicio.




