El turismo en el Maresme frena la ocupación en 2025 pero consolida su peso económico

A pesar de una leve desaceleración en la ocupación, el sector turístico aumenta la contratación y su relevancia en la economía comarcal.

Imagen genérica de una mano sosteniendo una tableta con un gráfico de barras que muestra una ligera desaceleración, con un fondo difuminado de una ciudad costera mediterránea.
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Imagen genérica de una mano sosteniendo una tableta con un gráfico de barras que muestra una ligera desaceleración, con un fondo difuminado de una ciudad costera mediterránea.

El sector turístico del Maresme experimentó una ligera desaceleración en la ocupación laboral durante 2025, aunque mantuvo su importancia estratégica y registró un aumento en la contratación.

Según el informe anual del Observatorio de Desarrollo Local del Maresme, el número promedio de puestos de trabajo en el sector turístico se situó en 16.576, una cifra que representa un descenso del 0,38% respecto al año anterior. Esta reducción rompe la tendencia al alza de los últimos años y se atribuye tanto a la caída del trabajo asalariado como del autónomo.
A pesar de esta desaceleración, el turismo ha mostrado una mayor resiliencia en comparación con el conjunto de la economía comarcal, que registró una caída más pronunciada. Esta situación ha provocado un aumento del peso del turismo hasta el 11,46% del total de puestos de trabajo, el nivel más alto de la serie histórica.
El tejido empresarial del sector se mantiene estable, con un promedio de 1.669 empresas y una ligera caída del 0,18%. La mayoría de estas son microempresas con menos de 10 trabajadores. Los servicios de comidas y bebidas continúan siendo el subsector predominante, concentrando la mayor parte de la actividad económica turística.
En términos de contratación, en 2025 se formalizaron 16.427 contratos, un 2,73% más que el año anterior, rompiendo dos años consecutivos de descenso. El contrato indefinido se consolida como mayoritario, representando el 68% del total, aunque bajó ligeramente en términos absolutos. Paralelamente, los contratos temporales aumentaron, especialmente los de corta duración.
Los servicios de restauración concentraron el 73,3% de la contratación, seguidos por el alojamiento con un 25,5% y las agencias de viajes con el 1,2%. El informe también señala una leve reducción de la estacionalidad, favorecida por la reforma laboral, aunque el modelo turístico continúa fuertemente ligado a la temporada de verano y al turismo de sol y playa.