Aunque la cifra total de siniestros ha experimentado una mejora, la estadística de mortalidad se mantiene estancada. Durante el último año, tres personas perdieron la vida en accidentes de trabajo en la zona, la misma cifra que se contabilizó el año precedente.
Por sectores, la industria, la construcción y los servicios han mostrado una evolución positiva. No obstante, el sector agrícola sigue presentando la mayor tasa de incidencia. Los datos confirman que la gran mayoría de los percances ocurrieron dentro del horario laboral habitual.




