El nuevo modelo busca agilizar la gestión de las esperas y garantizar la confidencialidad. Al llegar al centro, los pacientes deben usar su Tarjeta Sanitaria Individual (TSI) en los terminales del vestíbulo para obtener un código identificativo.
Este código aparecerá en las pantallas de las salas de espera, indicando el momento de entrar a consulta. De este modo, se elimina la necesidad de llamar a las personas por su nombre propio, mejorando la privacidad de los datos personales en las zonas comunes.
El despliegue sigue la estela de la prueba iniciada en 2023 en los hospitales de Calella y Blanes, donde ya funciona en consultas externas y servicios de diagnóstico por la imagen.




