Esta prueba piloto, financiada por el EIT Urban Mobility, prevé la instalación de dos microalmacenes inteligentes (NanoHubs) en puntos estratégicos de Mataró: en la Avenida del Maresme y en la Ronda de la República, cerca de las principales paradas de transporte.
Estos espacios funcionan como centros de transbordo. La paquetería llega inicialmente mediante el transporte público, concretamente en el maletero del autobús exprés e13, que conecta Mataró, Granollers y Sabadell, operado por Cingles Bus (grupo Sagalés).
El proyecto busca validar la tecnología de los microalmacenes modulares, comprobar la viabilidad comercial y avanzar hacia una logística urbana más eficiente y sostenible.
Desde los NanoHubs, la distribución final en el centro de la ciudad se realiza exclusivamente con bicicletas de carga, minimizando la presencia de vehículos motorizados en zonas céntricas y de bajas emisiones. Esta estrategia aprovecha rutas de autobús ya existentes con frecuencias regulares.
El proyecto, que comenzó las pruebas esta Navidad, sitúa a Mataró junto a otras ciudades catalanas como Mollet del Vallès y Sant Cugat del Vallès, además de Bruselas, donde también se están implementando modelos similares de reparto ecológico.




