El voto negativo del PSC al presupuesto se debe a la “gestión que está haciendo el gobierno” y al endeudamiento que suponen las inversiones, según Cánovas. La concejala socialista lamentó la falta de diálogo político, ya que las reuniones se limitaron a aspectos técnicos sin la presencia del alcalde o el primer teniente de alcalde para explicar la apuesta política detrás de los números.
“"En el presupuesto, el nuestro ha sido un voto en contra de la gestión que está haciendo el gobierno y por la falta reiterada de transparencia"
Uno de los puntos más críticos es la pérdida de una subvención de fondos europeos destinada a la segunda guardería, lo cual, según Cánovas, es responsabilidad directa del gobierno local por no cumplir los plazos, que finalizaban el 31 de octubre. Calificó de injusta la moción de reprobación a la consejera de Educación, Esther Niubó, y acusó al ejecutivo de faltar a la verdad al culpar a la Generalitat o al PSC.
En cuanto al urbanismo, la líder socialista expresó “cero confianza” en la presentación de la zona del Tarter Maresme al plan de barrios por la falta de previsión. También criticó el cambio de criterio de ERC y Junts sobre la urbanización de Transmesa y la propuesta de convertir las Hortes de Ponent en zona agrícola, argumentando que el municipio debe ser tratado como un conjunto y no en “trocitos desconectados”.
“"Tengo cero confianza en que el Tarter Maresme se pueda presentar al plan de barrios porque no se trabaja con previsión"
Finalmente, Cánovas lamentó el cierre de un año del Museu de l’Estampació y los daños a la colección por las obras en la Plaça Salvador Moragas. También defendió el plan de aparcamientos del PSC, rechazado por el gobierno, que incluía aprovechar el mercado municipal por las noches y precios especiales en la zona azul, en lugar de soluciones temporales como el aparcamiento en Can Sanpere.




