“"El gran dilema no es «ser o no ser», sino «dormir o no dormir». Shakespeare seguro que no era padre."
La escritora de Manresa Míriam Tirado convirtió la paternidad en comedia, abordando los temas esenciales de la educación de los hijos y los desafíos de la vida doméstica. El acompañamiento escénico de Roger Julià añadió un plus a la interpretación ante un público mayoritariamente formado por madres y padres en la Sala Petita del Kursaal.
La autora recorrió las diferentes etapas de la crianza, comenzando por el embarazo, que describió con un tono humorístico. Ironizó sobre la compra compulsiva de material y la sensación de que lo único necesario era “una cama mucho más grande y que alguien te trajera tápers después del parto”.
La etapa de los 0 a los 2 años fue definida como “la gran movida”, una montaña rusa de intensidad. Posteriormente, llega la fase egocéntrica, donde el hijo se convierte en “un cruce entre Napoleón y un minion con déficit de atención”. Tirado subrayó la importancia de acompañarlos emocionalmente y poner límites en este momento clave de la formación de la personalidad.
A los siete años, los padres se transforman en “coaches emocionales y taxistas a tiempo completo” debido a los conflictos entre iguales y las “maravillosas extraescolares”. Finalmente, abordó la temida adolescencia, donde el vínculo, a pesar de la distancia y la sensación de desprecio, “es más fuerte que cualquier fase, etapa u obstáculo”.
“"Todo esto es extremadamente difícil porque somos la primera generación de madres y padres que intentamos criar desde la asertividad, acompañando emocionalmente y desde la conciencia, sin haber crecido así."
Tirado concluyó que la crianza es “el reto más importante que haréis en la vida” y animó al público a “reírse de todo, bajar las expectativas y disfrutar de cada instante como si fuera el último”.




