El edil de la población del Moianès ve la propuesta como una “oportunidad” para el desarrollo socioeconómico local, a pesar de la oposición expresada por algunos vecinos que temen que la magnitud del proyecto dañe el carácter histórico y rural del entorno de la finca de la Païssa, donde se planea construir.
“"A Monistrol no vendrá ninguna gran industria a invertir, pero este proyecto sí que nos puede traer cambios socioeconómicos porque nos dará el valor añadido que necesitamos."
El complejo funerario, diseñado principalmente para la comunidad china, prevé ocupar unas 50 hectáreas con capacidad para unas 80.000 construcciones, incluyendo nichos, panteones y columbarios. Argelaguer ha puntualizado que el Ayuntamiento solo podrá otorgar la licencia de obras si la Generalitat aprueba previamente la modificación puntual del planeamiento, un proceso que ha calificado de “largo”.
El alcalde también ha querido tranquilizar a los vecinos sobre el impacto ambiental, citando la documentación que describe el proyecto como un cementerio “integrador y sostenible”, respetuoso con el entorno natural y cultural. Ha destacado que se prevé la reconstrucción de la masía de la finca y que los promotores serán “muy cuidadosos” con los recursos hídricos de Cataluña, protegiendo la red hidrográfica existente.




