El encuentro, correspondiente al grupo por la permanencia, se caracterizó por una gran igualdad y competitividad, sin que ninguno de los dos equipos consiguiera ventajas superiores a los dos goles en ningún momento del marcador.
Al descanso, el marcador reflejaba un empate a quince goles, dejando todas las opciones abiertas para la segunda mitad. La tensión se mantuvo hasta el último minuto, cuando el resultado era de veintiocho goles para cada equipo.
Tras las peticiones de tiempo muerto por parte de ambos entrenadores, el partido se resolvió con una acción decisiva en el último segundo, que otorgó la victoria al equipo visitante.
El próximo compromiso de las ebrenses será el último de la temporada regular, un partido unificado que se disputará el próximo domingo a las 12 horas en el pabellón de Tecnificación de Amposta, donde recibirán al Handbol Banyoles. Este partido cerrará una etapa para abrir otra, ya que el equipo encarará el último tramo de la temporada en la Copa Catalunya a partir del fin de semana del 9 y 10 de mayo.




