La investigación comenzó el 19 de enero tras la denuncia de una víctima que sospechó de la legalidad del servicio. El detenido realizaba las intervenciones en una habitación de su vivienda particular y cobraba los tratamientos íntegramente por adelantado y en efectivo.
A pesar de que el edificio sufrió un incendio que afectó gravemente a su domicilio, el hombre aseguró a sus clientes que seguiría pasando consulta, aun cuando el espacio carecía de techo y estaba lleno de restos de combustión.
El Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña confirmó que el arrestado no figuraba en sus registros. El individuo ya contaba con antecedentes por hechos similares ocurridos en la misma localidad durante el año 2024.




