La actuación ha permitido reconvertir un antiguo puesto de 23 metros cuadrados en una zona de encuentro. Con un presupuesto de 21.592,45 euros, se ha creado un área donde los clientes pueden degustar los alimentos comprados en el mismo mercado.
“"Queremos que el mercado siga siendo el epicentro del producto fresco y de kilómetro cero de la ciudad."
La zona cuenta con mesas, sillas y microondas, además de elementos decorativos y juegos para niños. La concejala de Comercio, Anna Tomàs, ha destacado que este espacio pretende dinamizar la vida social y comercial del municipio del Montsià.




