La celebración, que ha tenido lugar en la Torre de la Carrova, ha marcado la culminación de un proyecto de gran envergadura iniciado hace más de dos años. Esta ampliación de la Vía Verde ha sido impulsada por la Diputación de Tarragona en colaboración con los ayuntamientos de Roquetes, Tortosa, Amposta y la Ràpita, con una inversión total de 6,3 millones de euros.
La financiación ha contado con 5 millones de euros de los Fondos de Recuperación Europeo Next Generation, en el marco del “Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia” y la convocatoria de Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos (PSTD). La actuación ha permitido recuperar y adecuar el antiguo trazado ferroviario, que ahora enlaza los dos parques naturales de las Terres de l'Ebre: el de Els Ports y el del Delta del Ebro, extendiendo la vía hasta el mar.
Entre las obras más destacadas, en mayo del año pasado se instaló el puente verde de la Vía Verde, una pasarela de 90 metros que cruza la AP-7 y la C-12. Además, se han colocado barandillas de protección, paneles informativos, señalización, se han plantado árboles y se ha mejorado la superficie del firme.
“"Se culmina una infraestructura estratégica para las Terres de l'Ebre, tanto para la ciudadanía, como para los visitantes y el tejido empresarial, ya que es un atractivo de diez para el turismo responsable y ayudará a dinamizar la actividad económica de los municipios de paso."
La nueva Vía Verde refuerza la oferta cicloturística de las Terres de l'Ebre, especialmente para el segmento familiar. El Patronato de Turismo de la Diputación ha desarrollado un planificador de rutas digital que incluye todas las rutas ciclables y servicios turísticos vinculados, permitiendo personalizar los recorridos. También se han creado recursos audiovisuales para la promoción de la vía en diversos mercados.
Esta infraestructura promueve un desarrollo turístico sostenible en las Terres de l'Ebre, territorio declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, integrándose armoniosamente con el entorno. El objetivo es atraer turistas respetuosos con interés en los entornos naturales, el patrimonio y la gastronomía de la zona, contribuyendo a la desestacionalización del turismo, ya que es especialmente atractiva durante la primavera y el otoño.
La Vía Verde de la Val de Zafán recupera el trazado de la antigua vía férrea proyectada en 1863 e inaugurada en 1942, que debía conectar La Puebla de Híjar (Teruel) con la Ràpita. Después de 31 años en servicio y sin finalizarse nunca, fue cerrada definitivamente el 17 de septiembre de 1973, dando paso años más tarde a su recuperación como espacio para disfrutar de la naturaleza.




