En la sesión ordinaria de febrero, Ferreres expuso que las reclamaciones abarcan desde conflictos de convivencia hasta problemas con empresas de servicios básicos. El volumen de expedientes es inferior al de años anteriores, destacando la labor de mediación entre la administración y los vecinos de la capital del Montsià.
“"La resolución de los conflictos a veces requiere vías civiles o penales que van más allá de las competencias municipales."
Paralelamente, el pleno aprobó por unanimidad el Plan director del verde urbano. Según la concejala Núria Marco, la ciudad dispone de 19,7 metros cuadrados de espacios verdes por habitant, una cifra positiva que el nuevo plan busca mejorar mediante la diversificación de especies y la reducción del consumo de agua en el césped.




