La iniciativa promueve la corresponsabilidad y los hábitos seguros para prevenir ahogamientos y accidentes durante el verano. Ante las altas temperaturas, se recuerda la importancia de extremar las precauciones en las playas, piscinas y otros espacios acuáticos, especialmente durante las horas de más calor.
Se recomienda bañarse en zonas vigiladas, respetar la señalización y las indicaciones de los socorristas. También se aconseja no entrar al agua si uno se encuentra mal, muy cansado o ha consumido alcohol u otras sustancias. Se subraya la importancia de no bañarse solo cuando sea posible.
La campaña pone un énfasis especial en la vigilancia de los niños, ya que pueden ahogarse rápidamente y en poca profundidad. Hay que mantenerlos siempre bajo supervisión directa, sin confiar únicamente en flotadores o manguitos.
Las personas mayores también deben extremar precauciones, evitando bañarse solas, entrando al agua progresivamente y saliendo ante cualquier síntoma de cansancio o malestar.
En la playa, hay que respetar el color de las banderas: verde (baño permitido), amarilla (extremar precauciones) y roja (baño prohibido). En caso de ver a alguien en dificultades, se debe avisar al servicio de socorrismo y llamar al 112, sin poner en riesgo la propia seguridad.




