La investigación se inició en el mes de diciembre a raíz del fuerte olor que desprendía la antigua granja y el elevado consumo fraudulento de electricidad y agua. La nave que albergaba la plantación estaba protegida con numerosas cámaras de videovigilancia exteriores y medidas de seguridad.
La entrada judicial se efectuó el jueves pasado, donde los agentes localizaron un laboratorio de marihuana completamente estructurado destinado a la germinación, elaboración, cultivo, producción y almacenamiento de la sustancia ilícita.
Las estancias habían sido adaptadas con sistemas de ventilación, calefacción, refrigeración e iluminación intensiva, incluyendo lámparas de alta intensidad, filtros de carbono industriales, compresores, aires acondicionados, humidificadores, depósitos de agua y un sistema de transformadores eléctricos para garantizar el cultivo ininterrumpido.
En total, se intervinieron 1.000 plantas en fase de crecimiento y 2.100 más que ya habían sido cortadas y se encontraban en proceso de secado. El detenido, investigado por delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico, pasó a disposición del juzgado de guardia de Amposta el 30 de enero.




