El contrato, valorado en 24.000 euros, tiene como objetivo principal reducir la presencia excesiva de estas aves en las calles, edificios y espacios públicos de la capital de la Noguera. Según fuentes municipales, la nueva red automática permitirá realizar intervenciones más rápidas y con una capacidad de captura superior a los métodos tradicionales utilizados hasta ahora.
La medida se enmarca en una estrategia más amplia para mejorar la limpieza y la conservación del patrimonio urbano, así como para garantizar una mejor convivencia vecinal. Además de la red, se mantendrá el uso de jaulas en zonas identificadas como puntos críticos y se continuará con la aplicación de pienso esterilizante allí donde se ha demostrado su efectividad.
“"La medida busca actuar de manera más eficaz y continuada, combinando distintos sistemas de captura y control."
Un estudio encargado por el consistorio detectó más de 40 espacios de anidación en la ciudad, con una densidad de 950 palomas por km2, una cifra que triplica el umbral recomendado. El objetivo final de la comisión de seguimiento, en la que participan vecinos y entidades, es reducir esta densidad hasta los 300 palomas por km2.




