La crisis de Rodalies ha provocado un aumento significativo de la demanda del autobús como alternativa de movilidad, saturando puntos clave de Barcelona como Fabra i Puig, Gran Via y la zona de Maria Cristina. Para paliar esta situación, se han añadido 10 puntos de parada adicionales en el corredor de la Diagonal, pasando de 13 a 23.
Esta medida, que entra en vigor el lunes 27 de julio, tiene como objetivo reducir el número de autobuses por parada y distanciarlos para aliviar el tráfico y las colas. Los usuarios solo notarán un pequeño desplazamiento de su parada habitual. Hasta ahora, algunas paradas acumulaban hasta 40 líneas, y con la nueva distribución, el máximo será de 20. Se prevén paradas dobles para agilizar la carga y descarga de pasajeros.
La teniente de alcaldía de Movilidad, Laia Bonet, ha reconocido que la infraestructura de la ciudad no está a la altura de la demanda del transporte público interurbano. Esta actuación, definida como la "fase cero", forma parte de un plan de 8 millones de euros con una veintena de actuaciones previstas en otros corredores como la Meridiana o la Gran Via.
La directora general de Transportes y Movilidad de la Generalitat, Susi López, ha detallado que en hora punta pueden coincidir unos 200 autobuses en la Diagonal, aproximadamente tres cada minuto. La reordenación distribuirá las paradas en tres grupos según los destinos finales. La asociación Promoción del Transporte Público (PTP) valora positivamente la iniciativa, aunque la considera "tímida".
La actuación es "de bajo coste", con un presupuesto de unos 6.000 euros para mover elementos como paneles y postes de parada. La representante de Territori ha defendido la "doble oferta" mientras no se recupere la fiabilidad del sistema ferroviario. Ambas administraciones coinciden en la necesidad de crear grandes intercambiadores a largo plazo.




