La localidad de Camarasa acogió ayer la primera edición de la FiraMel, un evento dedicado a la promoción de la miel bajo el lema 'El paisaje que se puede probar'. La feria, organizada por el ayuntamiento y la Associació Lleidatana d’Apicultors (ALLA) con el apoyo de la Diputación, llenó el espacio anexo a las piscinas municipales gracias a la buena acogida del público y el buen tiempo.
Los visitantes pudieron degustar y adquirir productos de proximidad en los seis puestos dedicados a apicultores ilerdenses, que formaban parte de un total de 20 puestos de artesanía local. La miel de proximidad contaba con la certificación del nuevo sello de garantía de Apicultors Catalans, según explicó la concejala de Cultura y Turismo, Elisabet Lizaso.
La programación de la jornada incluyó un 'showcooking' a cargo del restaurante Can Pere, que cocinó costilla con miel y cava. Por la tarde, se ofrecieron degustaciones de licor de hidromiel y diversos talleres, incluyendo actividades infantiles, elaboración de velas con cera de abeja y más degustaciones de tapas. La música y la gastronomía pusieron el punto final a un certamen que, según Lizaso, fue todo un éxito y garantiza una nueva edición el próximo año.




