Desde las seis de la mañana, 59 calderas de hierro han funcionado a pleno rendimiento para preparar un guiso que incluye carne de ave, embutidos, verduras y legumbres. Este acto popular marca el paso hacia la Cuaresma y atrae a miles de personas cada año.
Como elemento destacado de este año, se ha recuperado el Lali-lali, una antigua tradición donde una comitiva visita los hogares del pueblo la víspera de la fiesta para solicitar los ingredientes necesarios para la elaboración comunitaria del plato.




