Desde su inauguración, el Parque de Can Forcada en Vic ha generado malestar entre los ciudadanos. Según las quejas recibidas, el parque, que debería haber sido inclusivo, presenta graves deficiencias. El tobogán, por ejemplo, no desliza y requiere habilidades de escalada similares a las de Spiderman para acceder a él. La presencia de una pizarra sin tizas y una excavadora que necesita un manual de instrucciones también han sido objeto de burla.
Las obras, iniciadas en mayo, parecen haberse llevado a cabo de forma precipitada, con una inauguración 'in extremis' que ha dejado aspectos como la vegetación y la grava sin terminar. Los vecinos consideran que no es un parque infantil, sino juvenil, con grupos de jóvenes que generan temor por su actitud agresiva y ruidosa, sin respeto por los niños.
El columpio ya ha sido estropeado, demostrando la poca durabilidad de las instalaciones. Esta situación ha obligado en dos ocasiones a la intervención de la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra por altercados. La sensación de miedo hace que los vecinos duden en ir con sus nietos, poniendo en duda tanto el carácter infantil como el de inclusividad del parque. El Ayuntamiento de Vic no recibe felicitaciones por la gestión de este espacio.




