El trágico suceso tuvo lugar en el barrio de l'Erm, concretamente en la azotea de un bloque de viviendas conocido como los pisos d'en Cases. Los jóvenes se encontraban en un pequeño trastero de unos siete metros cuadrados que usaban como lugar de reunión. Según los Mossos d'Esquadra, las víctimas fallecieron por inhalación de humo denso y se descarta inicialmente cualquier tipo de deflagración o explosión.
“"Mi hijo se marchó ayer sobre las ocho de la tarde y ya no lo volveré a ver más."
El alcalde, Arnau Rovira, ha decretado tres días de luto oficial y ha calificado el suceso como el momento más duro vivido en el municipio. El edificio afectado, con más de cincuenta años de antigüedad, estaba pendiente de planes de rehabilitación. Los institutos Antoni Pous i Argila y del Ter han contado con la asistencia de psicólogos del SEM para atender a los compañeros de los fallecidos.




