Radiografía social de Manlleu: un municipio marcado por la inmigración y la precariedad

El barrio de l'Erm, donde fallecieron cinco jóvenes, concentra una alta densidad de población extranjera y rentas bajas.

Imagen genérica de una calle residencial con flores y velas en señal de duelo.
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Imagen genérica de una calle residencial con flores y velas en señal de duelo.

La ciudad de Manlleu, en la comarca de Osona, afronta una profunda conmoción tras el incendio que este febrero de 2026 ha acabado con la vida de cinco adolescentes en un trastero del barrio de l'Erm.

El municipio, conocido históricamente como la capital del Ter, ha vivido una transformación demográfica notable. Según datos del Idescat, uno de cada cuatro residentes es de nacionalidad extranjera. En el barrio de l'Erm, el más poblado de la localidad, esta cifra se eleva hasta el 55%, reflejando una realidad de acogida que ha rejuvenecido la pirámide poblacional.

"Manlleu siempre ha sido un pueblo de gente trabajadora y de acogida... estamos consternados."

Vecina y maestra · Residente de Manlleu
La economía local presenta hoy indicadores de vulnerabilidad. La tasa de paro en Manlleu se sitúa en el 11,4%, claramente por encima de la media catalana del 8%. Además, la renta per cápita de 16.479 euros anuales queda por debajo de la media del país, situándose en un índice del 86,1 respecto al conjunto de Catalunya.
En el ámbito político, el ayuntamiento está encabezado por el alcalde Arnau Rovira, de Junts, que gobierna en coalición con el PSC y ERC. El consistorio debía reunirse este viernes en un pleno marcado por temas de gestión ordinaria que ha quedado eclipsado por la tragedia.