La firma de una declaración de intenciones entre el consistorio, representada por su alcalde, Josep Casassas, y la fundación, por su presidente, Joan Casany, abre la puerta al estudio de un proyecto que podría ubicarse en una parcela municipal en la urbanización La Ronda.
Este futuro equipamiento tiene como objetivo ofrecer servicios educativos, sociales, formativos, residenciales y de inserción laboral. Según explicó Joan Casany, la iniciativa pretende "analizar cómo este futuro equipamiento podría contribuir a dar respuesta a las necesidades de las personas con discapacidad intelectual y dificultades en el desarrollo y sus familias, y reforzar los servicios sociales y asistenciales del territorio".
El alcalde Josep Casassas destacó la relevancia de la colaboración entre administraciones locales y entidades sociales: "La proximidad de la administración local a la ciudadanía y la experiencia de las entidades en el acompañamiento a las personas permiten conocimiento, detectar necesidades y trabajar conjuntamente para construir municipios más inclusivos".
La declaración, con una vigencia de dos años, representa un primer paso para la exploración del proyecto, sin implicar compromisos económicos ni de cesión de la parcela. Al acto también asistieron el concejal de Urbanismo, Servicios y Deportes, Pere Miralpeix, la concejala de Salud, Calidad de Vida y Bienestar, Margarita Oriol, y el director general de Sant Tomàs, Ricard Aceves.




