Durante la tarde, los más pequeños y sus familias disfrutaron de diversos talleres, como globoflexia y pintacaras, mientras el fuego empezaba a calentar para asar las primeras castañas. La fiesta continuó con danzas y canciones tradicionales de la Castañada, que animaron la participación de grandes y pequeños.
La celebración culminó con uno de los momentos más esperados: la degustación de castañas asadas y panellets caseros, elaborados por el Cafè del Mallol.
Este encuentro permitió disfrutar de la Castañada en familia, manteniendo viva la tradición en un ambiente festivo.




