Un informe del Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña (ICGC) advierte sobre la peligrosidad del terreno en el Barranc Gros. La falta de recursos locales impide acometer las obras necesarias, lo que mantiene la vía cerrada al tráfico de forma indefinida hasta recibir fondos externos.
“"No tenemos los medios técnicos, económicos ni de personal para hacer frente a un desprendimiento de estas características."
El bloqueo afecta severamente a los vecinos de La Clua y Alsamora, cuya ruta principal es la N-230. Además, el cierre impacta directamente en el desfiladero de Mont-rebei, el motor turístico del Pallars Jussà con más de 54.000 visitantes anuales.




