El despliegue ha comenzado en la Pobla de Segur, Salàs de Pallars, el Pont de Claverol y Talarn. Los vecinos deben dejar sus bolsas en la calle durante la noche, siguiendo un calendario que prioriza la fracción orgánica varios días a la semana.
La implementación ha generado un conflicto institucional y social. Mientras el Consell Comarcal defiende la eficiencia del modelo, el Ayuntamiento de Isona i Conca Dellà y el grupo de Junts critican la falta de consenso y la gestión del cambio.
“"El modelo es el óptimo para cumplir la directiva europea que exige unos índices de reciclaje del 60% en 2030."
Una plataforma contraria al sistema ya ha reunido más de 1.000 firmas y ha convocado una protesta en la Pobla de Segur para el próximo domingo a las 11:30 horas.




