Durante la presentación, se cataron cuatro vinos representativos de la DO Pirineus: La presumida (Terrer de Pallars), Taleia (Castell d’Encús), Nummulit (el Vinyer) y el vino de la feria de este año, también de la bodega Castell d’Encús, un coupage de la añada 2019.
El enólogo Raül Bobet, de la prestigiosa bodega Castell d’Encús, ofreció una profunda reflexión durante el acto, yendo más allá del vino para hablar del futuro del territorio, la importancia de la estética y el paisaje como elementos definitorios del Pallars, equiparándolo a regiones como la Borgoña.
Bobet subrayó que "el futuro es el paisaje" y que la gente busca experiencias auténticas. Defendió la necesidad de ser "muy serios a la hora de defender lo que tenemos aquí en el Pallars", promoviendo la excelencia en lugar de la competencia en volumen. "No podemos competir en volumen, debemos competir con excelencia", afirmó.
El enólogo enfatizó la importancia de la unidad y la colaboración entre los diferentes sectores del territorio: "Tenemos que hacer piña por la lengua, hacer piña por el paisaje, hacer piña por los restaurantes, hacer piña por la cultura, hacer piña por el vino y hacer piña por la gente". Concluyó que la fuerza de Cataluña reside en la ayuda mutua y la cohesión.




