El proyecto contempla la sustitución de los antiguos vestuarios por estructuras prefabricadas modernas que incluirán espacios para jugadores, árbitros, oficinas, almacén y un servicio de bar. Esta actuación busca resolver el estado de obsolescencia de los servicios actuales, garantizando la adaptabilidad y el cumplimiento de las normativas de accesibilidad.
La inversión, que asciende a 234.231,80 euros, será asumida íntegramente por el consistorio. Inicialmente, la obra iba a contar con financiación del Consejo Superior de Deportes, pero la renuncia del anterior contratista obligó a renunciar a la subvención al no poder cumplir con los plazos exigidos por el plan estatal.




