La iniciativa, que ha reunido a 140 alumnos de 5º de Primaria y 1º de ESO, busca integrar este deporte en el currículo de educación física. El proyecto ha contado con la participación de la Escola Àngel Serafí Casanovas de Sort, la ZER Alt Pallars Sobirà de Llavorsí, la Escola La Closa y el INS Morelló de Esterri d'Àneu, así como el INS Hug Roger II de Sort.
Según fuentes del proyecto, la recuperación de este juego es fundamental para preservar el patrimonio cultural de la comarca. El proceso ha requerido una formación específica para el profesorado de educación física, muchos de los cuales desconocían la mecánica de este deporte antes de implementarlo en las aulas.
“"La práctica de juegos tradicionales es una parte importante del patrimonio cultural del Pallars."
A diferencia de los bolos catalanes, que se juegan con seis piezas y el objetivo es mantener una en pie, la modalidad pallaresa utiliza nueve bolos y el 'truc', una bola redonda de madera. El objetivo principal es derribar el mayor número de piezas posible, una dinámica que los estudiantes han valorado positivamente por su carácter colaborativo y de trabajo en equipo.




