Las actuaciones, que buscan garantizar la estabilidad estructural y la seguridad de la vía de alta montaña, implican el refuerzo de la plataforma y la estabilización de las laderas en cuatro tramos. Las soluciones constructivas incluyen pantallas de pilotes de hormigón armado, la reconstrucción de un muro de escollera con anclajes y mallas de acero, y el seguimiento de un tramo con nuevo pavimento.
Debido a la complejidad de los procedimientos y el entorno, será necesario cerrar la carretera de lunes a sábado, entre las 8:30 y las 14:00 y de las 15:30 a las 19:00, a partir del próximo 5 de octubre. Fuera de estas franjas y los domingos, la circulación se permitirá con paso alternativo. La voluntad es avanzar al máximo antes del inicio de la temporada de esquí.
Paralelamente, se ha desplegado un programa de inspección, instrumentación y auscultación con inclinómetros, piezómetros y hitos topográficos para conocer el comportamiento de la ladera. Estos trabajos de diagnóstico cuentan con la colaboración de organismos especializados como la Universitat Politècnica de Catalunya.




