La situación más crítica se vivió en las estaciones del Pallars Sobirà. En Port Ainé, el acceso principal quedó completamente impracticable debido a la acumulación de nieve, motivo por el cual se decretó el cierre total. En la estación de Espot, aunque la parte baja se mantenía operativa, el acceso requería obligatoriamente el uso de cadenas.
El episodio de nieve destacó por su descenso de cota, afectando numerosos municipios del Pla de Lleida durante la mañana del sábado. Esta situación generó avisos y restricciones en más de 30 puntos de la red viaria, tanto en el Pirineo como en la plana, donde es obligatorio circular con cadenas.
Entre las afectaciones más significativas, se registró un aviso por nieve y hielo en la autopista AP-2, concretamente en el tramo comprendido entre l'Albi y l'Espluga de Francolí. Además, el uso de cadenas era obligatorio en varias carreteras secundarias, incluyendo la C-12 en Àger, la C-1311 en Tremp, la C-1412b en Isona, la L-214 en Cervera y la L-243 en Montoliu de Segarra.




