La reivindicación, que el Pallars Sobirà mantiene desde hace dos décadas, busca revertir un decreto del gobierno franquista que agregó el juzgado local al de Tremp. Los firmantes, entre los que destacan Anna Azamar, Teresa Rivero e Imma Gallardo, consideran que la restitución es un acto de reparación histórica y una necesidad funcional para la comarca.
La justicia lenta no es justicia y la justicia lejana tampoco lo es.
El documento subraya que el juzgado de Sort fue fundacional en la división judicial moderna de 1834. La petición cuenta con el aval de expertos como el historiador Josep Maria Bringué y el profesor Sebastià Solè i Cot, quienes enfatizan la importancia de descentralizar los servicios en zonas de alta montaña.




