Agricultores cortan carreteras clave en Lleida y Girona contra el acuerdo UE-Mercosur

Las protestas, convocadas por Revolta Pagesa, bloquean la A-2 y la AP-7 para denunciar la pérdida de competitividad y el riesgo para la seguridad alimentaria.

Imatge genèrica de tractors i fum en una carretera tallada durant una protesta agrícola contra un acord comercial.

Imatge genèrica de tractors i fum en una carretera tallada durant una protesta agrícola contra un acord comercial.

Decenas de agricultores, convocados por Revolta Pagesa y sindicatos, cortaron varias vías principales como la A-2 y la N-230 en las comarcas de Lleida y Girona durante todo el jueves para exigir a la UE que no firme el acuerdo comercial con Mercosur.

Los cortes de tráfico, que se replicaron en toda Cataluña y Europa, afectaron puntos clave de la red vial catalana. En la demarcación de Lleida, los bloqueos se situaron en la N-230 en el Pont de Suert, la N-260 en Sort y la A-2 en Bell-lloc d'Urgell y Golmés. En Ponent, los manifestantes acordaron alrededor de las 12.30 h cortar la autovía en ambos sentidos de la marcha.
La protesta, que cuenta con el apoyo de los sindicatos Asaja y Unió de Pagesos, denuncia que el acuerdo con los países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) conllevará una pérdida de competitividad para el sector agrario catalán. Además, los agricultores alertan que los alimentos procedentes de Mercosur no pasan los mismos controles de seguridad que se exigen en la Unión Europea, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria.

"El acuerdo es malo para el campesinado, pero también para la ciudadanía, ya que juega con la seguridad alimentaria."

Jordi Ginabreda · Portavoz del Gremio de la Pagesia
El portavoz del Gremi de la Pagesia, Jordi Ginabreda, calificó el acuerdo de tener un “efecto devastador” y lamentó que los gobiernos utilicen la alimentación como moneda de cambio. El sector reclama la aplicación de “cláusulas espejo”, que obliguen a los productos de importación a cumplir las mismas condiciones que se exigen a los productores locales, especialmente en lo que respecta al uso de pesticidas u hormonas de crecimiento prohibidas en la UE.
La protesta se produce en la recta final de las negociaciones en Bruselas. Este viernes se considera una fecha clave para desbloquear la firma formal del acuerdo, que la Comisión Europea reivindica como una “necesidad estratégica”. El acuerdo, que lleva más de 25 años negociándose, estuvo a punto de cerrarse en diciembre de 2025, pero se aplazó por las dudas de Italia y el bloqueo de Francia.
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